Chiclana de la Frontera, Cádiz, España

¿Qué dice la Ley sobre el Alquiler de Alojamiento Turístico?

El mercado del alojamiento turístico de viviendas está disfrutando de un crecimiento exponencial y muy importante. Existen múltiples factores que han influido en el crecimiento de esta actividad económica, cómo la tecnología y el ahorro en los costes. Pero este crecimiento exponencial de estas prácticas ha dejado en evidencia el desconocimiento que tienen los arrendatarios y arrendadores sobre los derechos y deberes que tienen ambas partes. Por eso, aquí lo veremos con detenimiento.

Marco Legal

Ley general

En España no existe una ley formal que regule los alquileres de vivienda con fines turísticos, a diferencia del alquiler de viviendas para otros usos, que sí está regulada por ley.

El alquiler a corto plazo con fines turísticos está excluido de forma explícita del ámbito de aplicación de la Ley de Arrendamientos Urbanos. Sin embargo, en la modificación realizada por la ley 4/2013, de 4 de junio, sobre medidas de flexibilización y fomento del mercado del alquiler de viviendas, delega las funciones de regulación en las Comunidades Autónomas y si no hubiera una regulación por parte de la comunidad, se aplicarán las normas de los arrendamientos por temporadas tipificados en la ley.

Regulación por las Comunidades Autónomas

Esta regulación legal en la práctica significa que no existe un criterio único y general a la hora de regular los alquileres de vivienda con fines turísticos en toda España, quedando en manos de lo establecido por cada Comunidad Autónoma. Algunos requerimientos comunes a todas son:

  • Comunicar el contrato de alquiler al Ayuntamiento.
  • Inscripción de la vivienda en el Registro de Turismo.
  • Cédula de habitabilidad.
  • Certificados de idoneidad.
  • Licencia habilitante.
  • Pago de los tributos correspondientes.

Derechos y deberes del inquilino

En primer lugar, es indispensable que el inquilino y el arrendador firmen un documento que contenga el contrato de alquiler turístico. Este contrato tiene que contener la identificación de las partes, el objeto del contrato y por cuánto tiempo la duración. Por último, deben aparecer los deberes y derechos de las partes. Los derechos del inquilino son:

  • Recibir el inmueble en el momento acordado.
  • Escoger cuándo quiere reservar la vivienda en caso de que esté libre.
  • Cancelar el precio pautado según lo establecido en el contrato.
  • Recibir el reembolso de la fianza, si ésta fue pagada, siempre y cuando no haya cometido una falta penalizable.

Las obligaciones del inquilino son:

  • Restituir la posesión del inmueble vencido el plazo del contrato.
  • Mantener el inmueble en el mismo estado en el que fue recibido.
  • Hacer el pago de la renta acordada en el tiempo estipulado.

Control de los reglamentos

La actividad reguladora de las Comunidades Autónomas no es incuestionable, ya que existe un organismo de control que es la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).