Chiclana de la Frontera, Cádiz, España

Castillo de Sancti Petri

Este castillo, ubicado en una isla en la desembocadura del Caño de Sancti-Petri, frente al Poblado de Sancti Petri, en Chiclana de la Frontera, está vinculado históricamente a uno de los templos más importantes y afamados de la Antigüedad: el Templo de Melqart- Hércules.

Según cuenta la historiografía, en este templo estaba enterrado Hércules, mítico fundador de Cádiz, a la que llegó para realizar uno de sus doce trabajos: el robo de los toros del rey Gerión de Tartessos, al que mató durante la realización de la hazaña. Además de los restos de Hércules, el Heraklion contenía importantes reliquias, como el cinturón de Teucro o el árbol de Pigmalión.

Su fama se extendió por todo el Mediterráneo y numerosos escritores clásicos como Estrabón, Filóstrato y Posidonio narran la visita de personajes ilustres, como Amílcar Barca, Aníbal o Julio César; siendo este templo donde Aníbal ofreció al dios sus votos antes de emprender la conquista de Italia o donde Julio César lloró ante la estatua de Alejandro Magno, pues, a sus treinta y dos años, aún no había alcanzado la gloria del Macedonio.

A partir del siglo XV, gracias a su estratégica situación entre el Estrecho de Gibraltar y la desembocadura del Río Guadalquivir, comienza a construirse el Castillo Sancti Petri, el cual sirvió de bastión para defender la ciudad y el puerto de Cádiz desde el siglo XVII al siglo XIX.

La primitiva construcción se limitaba a una torre atalaya, mandada construir, como otras existentes en la zona (torre Bermeja, torre del Puerco o torre de Castilnovo), para el avistamiento de naves de piratería berberisca, a fin de prevenir a la población. Formó parte así del sistema de torres de vigilancia costera ordenado por Felipe II en el siglo XVI.

De la torre-atalaya destaca su corpulenta base tronco-trapezoidal con muros de mampostería de varios metros de grosor en su base que permiten sostener la altura de la torre en ausencia de cimientos y aun resistir fuertes impactos de artillería. Cabe destacar los restos de matacanes en los ángulos superiores de la torre, elementos sustentantes voladizos diseñados para sostener primitivas piezas de artillería tales como bombardas. Estructuras similares pueden encontrarse en la torre de los Picos en la Alhambra granadina.

La posterior construcción del siglo XVIII incorporó las murallas y el resto del recinto. El castillo de Sancti Petri se fortifica con el objetivo de evitar un posible desembarco de tropas enemigas (en especial británicas, francesas y holandesas) en las playas cercanas (punta del Boquerón, playa de Camposoto y playa de la Barrosa), y para evitar la penetración de naves a través del caño de Sancti Petri o su avance hacia Cádiz. Para ello era apoyado desde tierra por las tres baterías defensivas situadas en la punta del Boquerón (la batería de Urrutia, la batería de San Genís y la batería de Aspiroz) y por otra actualmente inexistente que estaba situada en el antiguo poblado de Sancti Petri en la orilla de levante del caño y perteneciente al término de San Fernando.

castillo sancti petri de noche

Fue declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento. Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español. En 1993 la Junta de Andalucía otorgó un reconocimiento especial a los castillos de la Comunidad Autónoma de Andalucía.

El castillo se encontraba en un avanzado estado de deterioro, debido en parte a la acción de la naturaleza y en parte al abandono que ha sufrido en las últimas décadas, por lo que la Junta de Andalucía llevó a cabo una ambiciosa rehabilitación. Con motivo de la celebración del Bicentenario de las Cortes de Cádiz el castillo de Sancti Petri fue rehabilitado, en una obra adjudicada por el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino a las empresas Acciona Infraestructuras y Freyssinet. La obra contó con un presupuesto de 3.671.000 euros y se terminó en marzo de 2010, fecha a partir de la cual el castillo queda abierto para el público. A propósito de la restauración hay una cierta polémica con el color escogido entre los que prefieren el color natural de la piedra al que tiene actualmente. Los estudios previos al inicio de la intervención incluyeron:

  • Análisis de los criterios de intervención en estructuras pertenecientes a patrimonio
  • Estudio de los antecedentes históricos
  • Trabajos topográficos y batimétricos
  • Auscultación y levantamiento de daños
  • Estudio climático
  • Caracterización mecánica de los materiales empleados
  • Caracterización petrográfica de los materiales empleados
  • Estudio de dinámica del litoral
  • Dimensionamiento del pantalán
  • Estudio del plan de puntos de Inspección

Por desgracia la restauración no se realizó con el respeto debido a la estructura y técnicas constructivas originales. En este sentido hay que destacar la omisión de las técnicas de enlucido y encalado originales que ha resultado en la destrucción parcial de las inscripciones y dibujos incisos del siglo XVIII que en diversos puntos del castillo permanecían perfectamente conservados previamente a la intervención. También son de lamentar la destrucción de un muro de piedra ostionera y mampostería en el sector noroeste, la construcción de un pantalán macizo de hormigón (55 metros de largo por 6 de ancho) y la reconstrucción, sin respeto a la traza original, del sector sur. Estos factores inducen a valorar la intervención como polémica, si no lamentable.